
Se le podrá reprochar que su "marketing", tal como lo entendemos hoy en día, no sea su plato fuerte, pero como él bien dice, "el no vende bicis, a él le compran bicis". Cuando realmente le conoces, es entonces cuando entiendes que estas técnicas de venta orientadas a la venta masiva, no tiene cabida en su taller, ni en su PROFESION, ni en su persona, a él le le sobra ARTE. Se le podrá reprochar las esperas que cualquiera que acuda a su centro de ARTE tendrá que aguardar, pero si realmente te gusta esto de la bici, podrás deleitarte viendo la forma en que soluciona, investiga, mejora y ensambla, de forma impecable cualquier elemento de una bicicleta. De lo que otros a duras penas "montan y desmontan" sin saber muy bien con qué herramienta, Gerardo lo convierte en un ARTE, en SU arte.
Es difícil de explicar, pero recomiendo a Clientes y Proveedores que puedan abrir los ojos y descubran que no todo es tener una tienda llena de productos que "vender", y puedan descubrir esa otra forma que no parece encajar con los tiempos que corren, pero que cada vez uno echa más de menos el hecho de ver trabajar a un PROFESIONAL, a un artista, que ha convertido su maestría en ARTE delante de una bicicleta.
---------------------------------------------- De www.carlosjuan.net --------------------------------------------
Si las bicicletas tuviesen un Dios, ese sería Gerardo Ibargüen. Gerardo es el Dios hecho hombre del ciclismo. Su pequeño taller alberga todo tipo de instrumentos. Los hay de precisión y también artesanales, creados por el mismo Dios. La localidad vizcaína de Gordexola acoge este humilde taller que es parada obligatoria de todos los ciclistas que transitan la zona. Si se pudiese comparar, el local de Ciclos Gerardo es al ciclismo lo que el Ateneo Libertario fue para La República. Un lugar de encuentro, donde se pueden oír las historias más inverosímiles del ciclismo y las gestas más grandes jamás publicadas de este deporte. Lo frecuentan deportistas de todo tipo: desde profesionales hasta el abuelo que utiliza su bicicleta como medio de transporte para ir a comprar el pan. Se debate sobre si es mejor Shimano o Campagnolo, cuadro tradicional o con slooping, carbono o aluminio... Yo suelo ir con Txema, compañero antaño de tragar kilómetros, y con su hijo Ibón (que ya es juvenil y recuerdo cuando estando todavía en escuelas nos preguntaba que cuanto había que tumbar en una curva). Me gusta escuchar todo lo que se habla en ese templo del ciclismo, pero sobre todo, me gusta ver trabajar a Gerardo. Y siempre quiero saber su opinión. Y su opinión es palabra de Dios. Tengo una frase grabada, cuando hace unos años acudí a él para cambiar los cables de los frenos y los cambios de la bicicleta de mi sobrino: - Chaval, estos cables no sirven ni para cazar raposos. Pero sobre todo, Gerardo es parte de un pueblo que se mantiene vivo, es miembro de la Coral, tiene una familia maravillosa y es una buena persona. Un amigo de sus amigos. Hoy me mojaré. A pesar de la bici que he vuelto a montar, soy de Shimano, cuadro con slooping, fibra de carbono y ante todo, republicano.


